puños
Maldito el día en que me enseñaron en el catecismo a golpear el pecho repitiendo "por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa...". Sería mejor cerrar el puño y golpear el pecho gritando "¡reppeto hemmano!!". En fin, no soy capaz de deshacerme de la puta culpa cristiana, no se va ni con agua hirviendo.



